Las hemorroides son un problema que puede volver a aparecer repetidamente si no tomamos las medidas adecuadas. Además, algunas personas son especialmente susceptibles y, aunque realicen medidas preventivas, padecen los síntomas con mayor frecuencia e intensidad.
En algunos casos, los tratamientos quirúrgicos pueden ser una solución eficaz. No obstante, la idoneidad de operar o no deberá indicarla un médico especialista en cirugía digestiva para cada caso particular. Del mismo modo, podrá explicar al paciente las probabilidades que tienen los diferentes procedimientos quirúrgicos de solucionar el problema de forma definitiva.
En este artículo vamos a revisar los diferentes tipos de tratamiento quirúrgico para las hemorroides para que te hagas una idea de cómo acabar con las hemorroides para siempre.
Tipos de operación de hemorroides
Existen diversas soluciones quirúrgicas diseñadas para tratar las hemorroides, y algunas de ellas ofrecen la posibilidad de acabar con las hemorroides para siempre. La elección del procedimiento dependerá de las características específicas de cada caso. A continuación, exploramos las opciones disponibles.
Operación de hemorroides sin extirpación: métodos menos invasivos
Son tratamientos para las hemorroides que suelen hacerse bajo anestesia local. Su objetivo es cortar el flujo sanguíneo de la hemorroide, de forma que después se vaya encogiendo poco a poco hasta desaparecer. Estas soluciones pueden ser útiles para tratar una o varias hemorroides particularmente persistentes o de grado avanzado, pero no evita que puedan aparecer otras hemorroides contiguas. Las técnicas son las siguientes:
- Ligadura con banda elástica o grapa. Se trata de “atar” una pequeña banda elástica alrededor de la hemorroide.
- Escleroterapia. Consiste en inyectar en la hemorroide un agente químico que irrita el vaso sanguíneo, provocando su oclusión.
- Coagulación con láser o infrarrojos. En este caso, se “quema” la hemorroide mediante láser o infrarrojos. Esta técnica se utiliza en hemorroides internas.
Hemorroidectomía
Es propiamente la cirugía de hemorroides o extirpación de hemorroides, que permite acabar con las hemorroides para siempre. Con anestesia y mediante un bisturí especial, se eliminan las venas hemorroidales afectadas y, en ocasiones, parte de los tejidos adyacentes. Esta cirugía de hemorroides es más compleja y un tratamiento radical, que puede eliminar las hemorroides de forma definitiva. No obstante, la recuperación es muy dolorosa, la operación es algo más complicada y, en consecuencia, se suele practicar en hemorroides internas graves.
Remedios y hábitos que ayudan a acabar con las hemorroides para siempre
Tal vez no hayas sufrido nunca hemorroides, o tal vez las has tenido y ya se han resuelto mediante un tratamiento conservador, o bien un tratamiento quirúrgico. En cualquier caso, si quieres saber cómo acabar con las hemorroides para siempre, debes llevar a cabo de forma estricta las medidas de cuidado que nos ayudarán a prevenirlas siguiendo estos remedios para las hemorroides:
- Evitar el estreñimiento: Mediante una correcta hidratación y una dieta saludable, rica en vegetales, legumbres y cereales integrales, puedes ayudar a la regularidad intestinal y a formar unas heces más blandas que faciliten la evacuación. Algunas personas pueden necesitar más fibras que la media para observar buenos resultados. Asegúrate de tomar cada día salvado de cereal (existen suplementos de venta en supermercados y farmacias) o cereales integrales, así como frutas y verduras ricas en fibra, como la ciruela, el kiwi, las espinacas o el apio. También es aconsejable reducir la cantidad de grasas saturadas de la dieta y evitar la ingesta de alimentos perjudiciales para las hemorroides, ya que favorecen digestiones más pesadas y ralentizan el tránsito intestinal.
- Controlar los síndromes diarreicos: La diarrea crónica también es un factor que predispone a desarrollar hemorroides. Es importante diagnosticar la causa para poder encontrar el tratamiento adecuado.
- Llevar una vida activa: La actividad física nos ayudará de varias maneras. En primer lugar, el movimiento favorece un tránsito intestinal adecuado. En segundo lugar, el ejercicio ayuda a fortalecer toda la musculatura pélvica y abdominal que dan soporte a los tejidos del ano y el recto, previniendo la inflamación y protrusión de las venas hemorroidales. Finalmente, la actividad física ayuda a evitar y tratar el sobrepeso y la obesidad. No es necesario hacer deporte de alta intensidad: un paseo diario o una hora de piscina un par de veces por semana puede ser suficiente para mantener una tonificación adecuada y controlar el peso corporal.
- Evitar pasar demasiado tiempo en la misma postura: tanto si es sentado como en pie, el sedentarismo en la misma postura dificulta el retorno venoso y favorece la aparición de hemorroides. Dar un pequeño paseo, realizar algún estiramiento o cambiar de postura cada 2 horas debería ser suficiente para evitar el exceso de presión en la zona rectal.
- Evitar levantar pesos excesivos: Este ejercicio aumenta la tensión arterial y la presión sobre la zona pélvica, de modo que debilita las venas hemorroidales.
Sigue estos consejos y consulta con tu profesional sanitario de confianza si tienes dudas en tu caso. Recuerda que, ante síntomas de hemorroides, además de los consejos explicados arriba, puedes utilizar una pomada antihemorroidal que te ayude a reducir la inflamación y combatir los síntomas molestos. Si los síntomas empeoran a pesar de todo, o perduran más allá de 7 días, consulta con tu médico.


